martes, 23 de febrero de 2010

MUJERES Y TIC´S. PROTAGONISTAS DE NUEVOS MODELOS SOCIALES

Sociedad de la información
En los últimos siglos se han producido tres grandes revoluciones en la historia de la humanidad: la francesa, la industrial y la tecnológica o de la información; es en la última donde las tecnologías se han multiplicado como nunca lo habían realizado anteriormente, de manera que nos encontramos ya no sólo con las que podríamos considerar como tradicionales, sino también con las denominadas nuevas tecnologías. De todas estas tecnologías, la de la información y comunicación se han convertido en elemento determinante para la concreción y puesta en acción de este nuevo modelo de sociedad denominado de la información o del conocimiento.

El triunfo de las ideas globalizadoras y neoliberales en el seno de una sociedad agitada por un vertiginoso desarrollo científico y tecnológico nos está trasladando a otra civilización, y el escenario en el que se desarrollan nuestras vidas va cambiando cada vez más de prisa. Muchas han sido las circunstancias que han preparado el terreno para el advenimiento de esta nueva era, pero el hito que señalará un antes y un después en nuestra historia es sin duda la apoteosis de la Internet en la década de los noventa. Ahora ya podemos afirmar que estamos en la "sociedad de la información"; especialmente nosotros y nosotras, ciudadanos y ciudadanas de un país en el primer mundo. En realidad todos y todas estamos en la sociedad de la información, tanto los países más avanzados como los más pobres, lo que ocurre es que muchos cientos de millones de personas, aunque aún no disfrutan de sus ventajas, si padecen sus consecuencias.

En este nuevo modelo social, el acceso a la información configura un nuevo sistema de clasificación de las personas dentro de la sociedad. Por un lado, la producción de la información, que queda vedada a quienes poseen los recursos para distribuirla relegando a niveles mediatizados a quienes la consumen; quienes desarrollan la capacidad de trabajar con la información y quienes no, que quedan fuera. Por otro lado el consumo de dicha información en sí, que integra a los individuos e individuas en la sociedad en un estrato u otro. De una sociedad que priorizaba lo material, que considera que los recursos materiales favorecen el éxito o el fracaso a los países o a las personas, se pasa a una sociedad de la información donde no sólo se prioriza el dominio de los recursos materiales sino la capacidad intelectual, la selección y el procesamiento de la información.

La Omnipresencia de los "mass media" y de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, con sus lenguajes audiovisuales e hipermediales, en todos los ámbitos de la sociedad: ocio, hogar, mundo laboral... Todos y todas necesitamos saber utilizar estos instrumentos tecnológicos. Ahora la transmisión de noticias y de todo tipo de información a través del planeta es inmediata, y los ordenadores y la Internet se han hecho herramientas imprescindibles para la mayoría de los trabajos que realizamos, incluso para disfrutar de muchas formas de ocio (videojuegos, Internet…), también en nuestras relaciones personales y sociales, en la vida cotidiana, el manejo de las TIC y la comunicación es clave.. Cada vez nos resulta más fácil acceder a todo tipo de información pero precisamente la abundancia de datos que tenemos a nuestro alcance (no todos ellos fiables y bien actualizados) nos hace difícil seleccionar en cada caso la información más adecuada. Las posibilidades tecnológicas para desarrollar la masificación de la información han ido muy rápidas. Sin embargo las personas no disponen de los elementos y la formación adecuada para saber elegir y seleccionar, lo que deriva en que ande “perdidas en esa selva”. Precisamente en ese desnivel es donde se produce la instrumentalización en perjuicio del individuo, y, por tanto, la desinformación (Aparentemente vivimos en un tiempo en el que lo sabemos todo, pero es evidente que los sujetos son cada vez más ignorantes. Saramago).

Son, por tanto, herramientas claves para el desarrollo. Ya en estos momentos podemos ver diferencias muy importantes entre quienes tienen acceso a la Sociedad de la Información y quienes no la tienen. Las diferencias se pueden agravaren un futuro si no se establecen las oportunas correcciones. Se trata de eliminar las diferentes “brechas digitales” entre ellas, una de las más importantes, la brecha digital de género.

Desigualdad social y acceso a las TIC´S. Brecha digital
Al hablar de brecha digital estamos haciendo referencia a la “fuerte desigualdad que surge en las sociedades por la diferencia entre los que acceden a las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) e incorporan su uso en la vida cotidiana, y aquellos que no pueden o no saben acceder” (Ballestero, F., 2003: 1). Esta nueva forma de desigualdad que se está gestando en la sociedad actual puede acabar generando un agravamiento de la exclusión social de ciertos sectores de la población, de tal manera que esta puede afectar a los diferentes géneros, edades, idiomas, nivel de ingresos, nivel educacional, etc, además de producirse entre los diferentes países. Con ello se profundiza e incrementa las situaciones pobreza, subdesarrollo, exclusión social de los colectivos sociales más vulnerables y desfavorecidos, tales como los inmigrantes, lo pobres, los jóvenes, las mujeres con un bajo nivel educativo, las barriadas populares, las zonas rurales...

Dentro de nuestra sociedad, y analizando el entorno más inmediato, la brecha digital de género cobra una especial importancia, ya que son las mujeres, que no necesitan la interacción con las TIC por motivos laborales, el grupo que más lejano se encuentra de esta herramienta de desarrollo.

La tecnofobia, el miedo a “la máquina”
La palabra tecnofobia proviene de la unión de dos palabras que son habituales: tecno usado para describir todos los elementos y áreas relacionadas con las ciencias y las nuevas tecnologías y fobia como aversión a algún objeto, persona o situación. Podemos definir entonces la Tecnofobia como el miedo, el temor o la supuesta incapacidad para usar algún aparato eléctrico, científico o tecnológico.

A las mujeres tradicionalmente se nos ha tachado de tecnófobas, de no querer o no saber manejar cualquier aparato eléctrico o tecnológico o de temer el tener que hacerlo. Pero las mujeres desde el principio de nuestra incorporación al mundo laboral estamos acostumbradas al uso de Tecnologías electrónicas: máquinas de escribir, ordenadores, faxes, o trabajos tecnológicos con maquinas de costura, el telar o la ginebra de algodón. Aunque estábamos usando elementos novedosos y tecnológicos, eran trabajos de segunda categoría.

Nada más nacer se sumerge a niños y niñas en mundos distintos. Con frecuencia, en un mundo rosa a las niñas y azul a los niños. Esta anécdota decorativa es reflejo de los mensajes diferenciados que se transmiten desde pequeños-as a los recién nacidos-as. Esas diferencias de género no son neutrales y han producido la discriminación de las mujeres a lo largo de la historia y la subordinación a los hombres. El protagonismo del hombre viene desde las primeras civilizaciones clásicas y cristianas. En los ambientes decisivos para conformar la personalidad de niños y niñas, en la familia, en la escuela, en los medios de comunicación, en el trabajo, se comprueba la jerarquización de género y la dominación de lo masculino.
La discriminación de género surge porque se asignan distintos roles, comportamientos, actitudes, valores a la mujer y al hombre con el argumento de sus diferencias genéticas o a las diferencias de destrezas o habilidades. Las investigaciones sociológicas actuales demuestran que las diferencias en capacidades y comportamientos de las mujeres no tienen ninguna base científica ni biológica, sino social y cultural. Se han analizado distintas funciones que comúnmente se atribuyen a hombres y a mujeres y se constata que en la comparación tiende la sociedad a adjudicar al hombre las que tienen connotaciones positivas. En estas comparaciones se asigna al hombre conceptos como productor, encargado de lo público, racional, objetivo, agresivo, emprendedor. En cambio, en estas contradicciones, la mujer aparece como reproductora, dedicada del espacio privado, sentimental, subjetiva, sumisa, prudente.

Estas conductas de género se aprenden. Los niños y las niñas van interiorizando desde los primeros meses, las órdenes, los deseos, los modelos, los ejemplos que perciben a su alrededor. Los valores dominantes son los que se transmiten en los distintos ambientes y en ese paquete están los contenidos de género que tienden a reproducirse porque los alientan y los defienden los grupos dominantes. En muchos casos los hombres, pero en otros, grupos de mujeres que convencidas de la bondad de esta situación, o de su carácter natural o divino, lo aceptan y lo enseñan.

Mujeres y nuevas tecnologías de la información y la comunicación
Las mujeres tienen un acceso más difícil a las TIC debido a la falta de tiempo libre y a la concepción de un hacer para los demás que a los largo de los años se les ha ido imponiendo. La relación de la mujer con la tecnología ha estado vinculada a lo largo de los siglos al espacio doméstico principalmente. Resulta paradójico que las nuevas tecnologías domésticas, no han producido una redistribución de las tareas domésticas como tampoco una reducción significativa de la carga de trabajo y/ o del tiempo dedicado por mujeres y hombres. Es decir, las mujeres han adquirido competencias y habilidades aprendidas en su manejo pero que no tienen un reconocimiento o valoración en el ámbito productivo.

Por otro lado, las mujeres han estado habitualmente en contacto en los ámbitos de producción primarios más básicos y mecánicos: han usado siempre aperos de labranza, han sido tejedoras, más adelante han introducido datos, fueron las encargadas de cifrar los mensajes en los primeros ordenadores de la 2ª Guerra Mundial. Es decir, han usado la tecnología desde siempre, sin embargo nunca han estado en la toma de decisiones.

La pertenencia a un género subordinado en una sociedad en red creada por el género fuerte significa no sólo obstaculizar el consumo de las TIC, sino alejar la posibilidad de interaccionar con las mismas ofreciendo nuevas perspectivas.

Ahora bien, concibiendo la importancia que tienen las TIC en la configuración de la sociedad en general se observa cómo quienes son partícipes directos o directas de estas creaciones en red son creadores (en su mayoría) de la cultura dominante que se forja mediáticamente.

Pero no es un ciclo cerrado, sino que cualquier persona que pueda acceder al consumo de información puede ser creadora de la misma, de esta manera las TIC se convierten en la voz de quienes hasta el momento no se les ha posibilitado una interacción en el sistema, ofrecer nuevas perspectivas. Grupos minoritarios que proponen alternativas donde muchos sectores de la población hasta ahora no encontraban su lugar y ahora se sienten reflejados; es el caso significativo de las mujeres.

Las redes de información feministas, el comienzo de la historia de la humanidad de esa mitad que siempre ha estado a la sombra, la mitad femenina, páginas con un lenguaje no sexista, plataformas de contrainformación de una cultura machista y dominante, y también las políticas de igualdad empujan a un movimiento que emerge de la mitad de la sociedad para equipararse en derechos con la otra mitad, hasta ahora privilegiada.

Las mujeres empiezan a verse reflejadas en la sociedad donde hasta el momento no se les permitía nada que decir.

Sabanes Plou, D. (2004): Mujeres y Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación/ Tecnologías de la información y la comunicación. Disponible en:
http://www.isis.cl/temas/cominf/02_Dafne_Sabane.pdf
Existe todavía una pesada carga cultural sobre las mujeres relacionada con las expectativas de rol asignadas por una sociedad que viste un maquillaje moderno, pero sigue sosteniendo valores tradicionales en materia de relación entre los géneros. Los estereotipos sociales también juegan sus cartas. La creencia de que las mujeres no son buenas en ciencias y tecnología en comparación a los varones suele ser atribuida a limitaciones biológicas del sexo femenino más que a la existencia de estereotipos de género en el material didáctico, en los métodos pedagógicos y en el diseño tecnológico, lo cual contribuye a ampliar la brecha entre los géneros en lo que refiere al uso de las nuevas tecnologías, incluyendo las nuevas tecnologías de la comunicación y la información. (....)

A través de las TIC es posible esa interacción social para aportar la mitad vedada que corresponde a las mujeres y el surgir de un todo que integre verdaderamente a todos los sectores de la población, y no sólo a quienes poseen los medios para hacerse escuchar.

Por otro lado, las TIC permiten el acceso a la formación, lo que durante años para la mujer ha sido muy difícil debido al rol que socialmente se les ha impuesto. Esta ha sido la mayor violencia que durante años han sufrido, ya que eran reprimidas y con lo cual acosadas y subordinadas a la cultura patriarcal y machista. En la actualidad las mujeres formadas e informadas partícipes directas de una sociedad que avanza a la igualdad son el motor de cambio.

El avance hacia la igualdad no es sólo progreso para las mujeres, sino progreso para la sociedad, que se enriquece en la diversidad donde todos y todas nos podemos sentir reflejadas.

domingo, 21 de febrero de 2010


Hoy aprovecho mi turno de palabra para desarrollar el discurso que tantas veces me cuestionan quienes ni se molestan en in-formarse para rebatir...

Cuando hablamos de género hacemos referencia al conjunto de cualidades, valoraciones o significados que se atribuyen a las personas en función del sexo. Estas atribuciones sociales serán diferentes en función de la sociedad y del momento histórico que se analice, podemos afirmar por tanto que es una construcción social. Desde esta perspectiva se afirma que es el aprendizaje social de las identidades femenina y masculina el que incide realmente en los distintos comportamientos de hombres y mujeres en las diferentes sociedades mediante la asimilación de valores y características asignadas a la “feminidad” o “masculinidad”. En este sentido, tiene especial importancia el fenómeno de la socialización y la cultura dominante que se transmita y el momento histórico en el que no encontremos, por tanto el rol de género está subordinado a dicha cultura, es por tanto un fenómeno cultural que se trasmite mediante los factores de socialización. El aprendizaje o socialización de género influye en la forma en que mujeres y hombres nos vestimos, nos comportamos y en las ocupaciones que elegimos. Este aprendizaje se da a través de la familia, los medios de comunicación, la escuela, etc. De igual modo que aprendemos los roles de género también los podemos desaprenderlos.

Con este término, género, se abarcan varios conceptos a su vez relacionados entre sí:

* Identidad de género, que es el estado psicológico en que se encuentra una persona cuando dice ser un hombre o mujer. A través de un proceso de socialización las personas llegan a identificar el género con pautas de la personalidad (identidad de género) o con determinados comportamientos.

* Rol de género, que hace referencia al aprendizaje y puesta en práctica de los papeles asignados a un género. Actitudes y actividades que la sociedad asocia con cada uno de los sexos.

* El sexo hace referencia a las diferencias biológicas entre hembras y machos. El sexo es algo físico que se concreta en componentes básicos como son los órganos reproductores, genitales, cromosomas, hormonas y características sexuales secundarias, el género en cambio no es palpable a los sentidos, es una cuestión abstracta de características vistas desde una perspectiva cultural mediatizada. Es necesario ser conscientes de las influencias culturales de esta perspectiva (machismo) y ponerse “las gafas de género” que nos permitan diferenciar el rol cultural de la mujer y el etiquetado que nos condiciona, nos subleva a una sociedad que gira en torno a la figura masculina (figura sociocultural).

Por tanto, la feminidad no se mide por el parecido al modelo social femenino, una mujer es femenina por definición.



Si partimos de que el género en una construcción social, una explicación biológica de las diferencias no va a ser suficiente, ya que si hablamos de construcción social es necesario remitir a los hechos socioculturales que desembocan en la idea social de género. Aun así, a lo largo de la historia se ha pretendido enfocar las diferencias de género en yacimientos legítimos, como la ciencia o la religión, para que no se desestructure un orden social que gira en torno a la figura masculina y que garantiza la estabilidad social.

La explicación que se da para las discriminaciones de género por la naturaleza de las personas se apoyan en la idea de el sexo fuerte, el sexo de los hombres, como una inclinación natural para dominar, y subordinando las capacidades y aptitudes a la fuerza física. Esta explicación no tiene cabida alguna si indagamos en la organización de culturas y sociedades en este periodo histórico y en otros, ya que la función de la mujer no está vinculada a esta característica, ni se puede justificar por ella, del mismo modo en que el género femenino o masculino según la sociedad en la que lo analicemos va a tener unas peculiaridades que condicionan las funciones del rol u otras.

Siguiendo en la línea de una justificación biológica, natural, las teorías explicativas se dejan de lado la capacidad de raciocinio de las personas, característica fundamental que nos diferencia del resto de las especies, de los animales. Si somos seres racionales, sociales y complejos, no podemos atribuir explicaciones que inhiben estas características, esto nos remite a la necesidad de buscar una explicación más compleja que contemple la discriminación de género desde una perspectiva holística, esta es la explicación de la estructura social.

En las diferentes sociedades la cultura dominante condiciona la perspectiva de género de igual manera que validan la discriminación de género. Cuando se estereotipan unas funciones, actitudes, una identidad en definitiva, según las características sexuales se está posicionando a los géneros a una situación de ventaja (masculino) o desventaja (femenino), según la sociedad de la que surge.
Así, si la discriminación de género se explica por la estructura social, se está ilegitimando a la sociedad ya que reproduce las desigualdades permitiendo la discriminación, por lo tanto interesa más dar una explicación natural que no involucre a la sociedad en la discriminación.

En la explicación de las discriminaciones de género se llega a las conclusiones siguientes que justifican la explicación por la estructura social:
1.Género se refiere a lo cultural, a los aspectos sociales adscritos a las diferencias sexuales. Define relaciones e identidades entre hombres y mujeres que son APRENDIDAS.
2.La identidad según el género se aprende mediante la socialización (y por los agentes de socialización).
3.La diferenciación de los géneros no es equitativa, sino que contempla un género principal (masculino), frente a un género sumiso (femenino).
4.Estas diferenciaciones conllevan a discriminación del género considerado socioculturalmente inferior, el femenino.
5.Por tanto, la discriminación de género tiene una base de estructura social.
Ya tenemos otro apunte en la lista de cosas que hay que romper.

domingo, 31 de enero de 2010

jueves, 14 de enero de 2010

El Alba me salva


video

...fuí, soy, seré
Anhelo las fantasías que decrecen a medida que se consume el presente
que subyacen rotas en los cimientos de donde vengo
y se pierden en el cauce por donde voy
y se me olvida mi orígen.
Me pierdo en las vanalidades de la rutina que no me deja pensar,que me absorbe
sin contratos, sin metas soñadas.
La oscuridad me obliga a mirar hacia dentro
a atar cabos, a entender
....recortables y muñecas
cocinitas y un carro de capota
y crecer...entre noticias y escobas
y soñar...elefantes verdes y atardeceres de sal
y vivir...un mundo de contradiciones,
donde a veces, el Alba me salva.

domingo, 20 de diciembre de 2009

La realidad laberíntica de verdades manipuladas



En 1984, George Orwell nos presentó a Winston Smith, quién se dedicaba día a día a realizar los retoques de la verdad. Trabajaba en el Ministerio de la Verdad para conseguir que las evidencias del pasado coincidan con la versión oficial de la historia, mantenida por el Estado...
Desde el regreso de Aminatu a El Aaiún, estoy buscando pistas que me desvelen el motivo por el que Mohamed IV cedió en su decisión de mantenerla alejada de los territorios saharauis ocupados.
Antes de introducirnos en los conceptos de omnipresencia y Gran Hermano, de la Policía del Pensamiento, Orwell hizo posible una Rebelión en la granja...
En el entramado de las causas y efectos, los "puntos negros" en la historia siempre terminan desapareciendo, quizás por eso nos sea tan difícil entender la historia. Corremos un tupido velo hasta que se nos olvide la verdad, y después la realidad no es mucho más distinta que entrar en una habitación de espejos deformes.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Porque yo lo digo.


O lo que es lo mismo: "eso es así"
Una afirmación imponente, con la verdad suprema por la gracia de lo más divino, y porque soy yo quién lo dice, sea Mohamed VI sea el guardia de seguridad del súper.
Sí, en mi barrio hay un segurita en el súper; como vivimos en calles de crisol cultural donde confluyen vestimentas que no son de escaparates Inditex, llenas de colores y telas frescas que permiten respirar a las pieles oscuras acostumbradas a la humedad caliente, dónde se acumulan en las esquinas grupos de personas desesperadas por haber dejado todo para venir a encontrar nada... a perder.

El súper del barrio no es gran cosa, tres pasillos mal estructurados donde las verduras que no están congeladas están a punto de descomponerse, los yogures con tres días para caducarse y la carne con un ligero color mosca; eso sí, tiene guardia de seguridad.

El señor de uniforme mayestático pasa la jornada en la puerta, junto a la señora de los cupones y el viejo que fuma y vende algún pescado cuya naturaleza no es muy fiable. Charla con la cabeza estirada sobre banalidades torpes, sin que nadie lo escuche con verdadera atención. Cuando se cansa de exhibirse en la calle entra y se sitúa junto a la caja registradora, pegándose como una lapa a cualquiera que se le antoje, para salvaguardar el negocio.
A veces lo he oído decirle a las cajeras, todas chicas jóvenes que no paran de pasar productos y dar los buenos días o las buenas tardes, cómo tienen que hacer su trabajo, y es que él tiene el uniforme de la autoridad...

Cuando lo veo pasearse con su cabeza estirada y las manos recogidas detrás de la cintura, acechando a cualquiera que se pare a mirar lo que contiene algún producto, se me encogen las tripas. Pienso en la cantidad de personas que tienen un trabajo tan poco necesario y tan influyente a la vez. Y recuerdo a algunas administrativas de la oficina de des-empleo, o del registro del ayuntamiento..y cómo condicionan las esperanzas de quién tienen enfrente. Y me acuerdo de los que toman las decisiones inamovibles porque dicen que los vota una mayoría, y me acuerdo de que no existe la democracia, y de la armada invencible que son las injusticias...entonces quiero morder, quiero patalear y cambiar el orígen de todos ellos y ellas.

Estas ganas de darle la vuelta al mundo se me multiplican infinitamente cuando mi rutina de borrega sin contrato me deja recordar a Aminetu Haidar, a la Cumbre de Coopenague, al vergonzoso premio nobel-delapaz... cuando echo un vistazo a los debates en sillones de cuero entre maderas nobles.. y quiero gritar más fuerte... y quiero que se despierten con la necesidad de huir en un cayuco hacia la inmensidad de un océano frio y se encuentren con este infierno loco de un mundo al revés, y se encuentren con un guardia de seguridad pegado a su espalda porque están mirando qué leche se pueden permitir comprar...

lunes, 7 de diciembre de 2009

Fenómenos transicionales


Cuando el niño o la niña comienza a tener las primeras relaciones autónomas con el exterior empieza la necesidad de emancipación del sujeto niñ@-madre. Este fenómeno se da en un trance, un espacio intermedio en el que se sitúa el niño o la niña y donde se va a empezar a desarrollar su autonomía.

Hasta ahora ha vivido subordinad@ a la madre, formando parte de ella. El pecho representa a la madre entera, y es fundamental para la primera huella psíquica, que conforma por medio de la fantasía representaciones mentales. Este vínculo de empieza a cambiar en el momento del destete, cuando el pecho materno desaparece. Aquí es cuando aparece el objeto transicional, que marca una transición paulatina que permite que el niño o la niña empiece a construirse como un yo separado, un ser autónomo. Posibilita las representaciones mentales de todas las experiencias tenidas en la fase oral y que al abandonar el pecho materno no nos desestabilicemos. El objeto transicional permite ir pactando el mundo interno con el mundo exterior, forma parte del niño, de su mundo interior, pero a la vez tiene una existencia real. El objeto transicional aparece de la necesidad de crear un espacio intermedio, un vínculo de unión con el mundo real en donde el niño se sienta protegido, a la vez que un tiempo para asimilar la realidad en donde va a desenvolverse a través del este objeto o situación, ya que éste le proporciona el acercamiento a la realidad pero desde una protección que él ha sido capaz de crearse. Este espacio entre mundo intrínseco y mundo exterior físicamente está representado en un objeto, al que llamamos transicional, que le permite ir asimilando poco a poco el acercamiento a la realidad que en la que hasta ahora no se ha sentido sumergido.

El niño, la niña tiene la necesidad de parar y asimilar toda una serie de novedades que le rodean y le desencajan de todas las experiencias que hasta ahora había podido tener a través de la madre. También necesita de una realidad ilusoria, pero para él, para ella la verdadera realidad, la cual va ir modificando, en este espacio (interior) cada vez, a través de la experiencia, van a ir apareciendo más modificaciones que equivalen a la realidad exterior, pero nunca a va terminar de ser subjetiva. Este grado de subjetividad es necesario para que la sienta como parte de él, de ella, su creación e irá desapareciendo en cuanto vaya superando la etapa transicional para asimilar la realidad objetivamente. Esta situación necesita de la libertad absoluta y nunca debe de ser forzada, nunca se ha de modificar pues forma parte de un ciclo natural que tiene que ser superado en todas sus fases.